La naturaleza de las cosas

La edad del rock and roll

Mensajes en la pared

Cuando seamos grandes

Mensajes en la pared

Pieza para dos actores

Libro 12

La naturaleza de las cosas

Colección Narrativa. Ediciones Carena, 2018. Barcelona, España.

La naturaleza de las cosas no es un libro de cuentos al uso. Sobre todo, porque los textos que lo componen han sido creados bajo una premisa y un hilo conductor claros: la influencia de los objetos en la cotidianidad de los seres humanos.

De este modo podemos encontrarnos con relatos en los que se nos habla de objetos comunes como los espejos, el teléfono, las bisagras, el CD y los discos de vinilo, pero también de esos otros "objetos" más abstractos o conceptuales como son los bostezos, las palabras, los eructos y los signos de puntuación, entre muchos otros. Siguiendo esta línea, en el presente volumen se reúne una diversidad de textos que van del aforismo pasando por los relatos breves e hiperbreves a, incluso, algún que otro ensayo de ficción. Si algo destaca en esta obra es su carácter híbrido. Se trata de literatura en clave de juego como en la que su momento hicieran Georges Perec y Julio Cortázar.

En definitiva, en La naturaleza de las cosas se conjugan de manera ingeniosa y entretenida textos híbridos cargados de ironía, humor y cierta poesía no exentos de agudas reflexiones sobre la condición humana.

Texto de la contraportada.

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Efectivamente: el hecho de girar siempre en torno a un objeto, ya material, ya intangible, es uno de los rasgos distintivos de las historias que confluyen en La naturaleza de las cosas: la nieve, los agujeros, los billetes, los espejos, los souvenirs, las fotografías, un bostezo, un eructo... Esa presencia constante de un concepto, que opera como el eje alrededor del cual se desarrollan los acontecimientos, es el hilo conductor que vincula las diferentes historias.

Fragmento de reseña publicada en El Universal

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Se trata de un libro para picotear entre horas, para leer en una cafetería en los ratillos libres de desconexión, para zappear, cogiendo un poco de aquí y otro poco del otro lado. Lo importante no es seguir ordenadamente las páginas, sino experimentar sensaciones a través de los relatos aquí recogidos, que emulan a los cronopios de Julio Cortázar.

Fragmento de reseña publicada en Lecturafilia

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